En poco tiempo veremos tabletas de Grafeno

por | Ene 9, 2011 | Noticias | 0 Comentarios

Jesús de la Fuente Gerente de Graphenea. El cántabro, pionero en la fabricación y comercialización del material en España, explica la naturaleza del producto y la revolución tecnológica que traerán sus aplicaciones.

Graphenea, su proyecto empresarial, basado en la fabricación y comercialización de grafeno, arrancó en abril del pasado año. Pocos meses después el Premio Nobel de la Física 2010 fue a parar a manos de Andre Geim y Konstantin Novoselov por sus revolucionarios descubrimientos en torno a ese material. La posibilidad de confeccionar una estructura laminar plana, de un átomo de grosor, compuesta por átomos de carbono, se pergeña desde 1930 en los cuadernos de los investigadores, pero se ha dado un paso más: la práctica. La industria ve ahora factible la aplicación de un compuesto que antes solo tenía cabida en la teoría. Se puede fabricar, es estable, y sus aplicaciones podrían revolucionar en pocos años el mundo del almacenamiento de energía, la electrónica, la informática, las comunicaciones, etc. El cerebro de uno de los proyectos más interesantes que a escala nacional inician la producción de este producto físico tiene origen cántabro. Jesús de la Fuente (35 años), puso el pié en el País Vasco para estudiar Ingeniería Informática en la Universidad de Deusto y se ha quedado. Ahora lidera Graphenea con la ayuda de otros socios, algunos irrevocables, como el Centro de Investigación en Nanotecnología del País Vasco, poseedor de la tecnología necesaria para esta ingeniería de precisión.

-Usted comienza a trabajar con grafeno y a las pocas semanas sube el protagonismo del material por el Nobel…

-Ha sido una casualidad. Recuerdo las primeras charlas con los clientes. Los primeros quince minutos estaban dedicados a explicar la naturaleza del material. Ahora se conoce más y la importancia que le ha dado el Nobel repercute también en nosotros. Hay notoriedad y expectativa. Eso tiene la parte negativa de que quizá se exageran sus propiedades, y la positiva de que nos dará a conocer.

-¿Se inflan sus posibilidades?

-Ahora parece que el grafeno será la panacea para todo y tampoco es eso. Supondrá, eso sí, una gran revolución para muchos campos, como la electrónica o el almacenamiento de energía, por su alta capacidad conductora.

-¿Qué ha hecho a Andre Geim y Konstantin Novoselov merecedores del premio?

-El material ya existía en la teoría desde hace décadas, pero había mucha gente que pensaba que no iba a ser una posibilidad que fuera estable. La suerte o la genialidad de estos dos científicos llevó a que se demostrara que el grafeno es estable. Ahora llega el momento en que se piensa cuales son las mejores maneras de fabricarlo…

-Ellos lo hicieron descomponiendo grafito, como quien se pone a cortar en láminas microscópicas una mina de lápiz…

-Es una posibilidad. Parece que las opiniones se inclinan ahora porque lo importante es conseguir muestras suficientemente grandes. Nosotros fabricamos muestras de cuatro pulgadas, que son cilindros de diez centímetros de diámetro. Es una capa fina, una base sobre la que se contiene el grafeno, una lámina de un átomo de carbono de grosor. Conseguimos que tenga gran pureza, sin imperfecciones, y con la característica de que sea monocapa. Eso no se puede conseguir dividiendo grafito.

-¿Cuál es el proceso que utilizan ustedes?

-Deposición química. Explicado de forma escueta, manipulamos la atmósfera dentro de una máquina en la que introducimos gases, fundamentalmente metano, y lo sometemos a mil grados de temperatura. El átomo de carbono del metano (CH4) se libera y se deposita en la base. Así se va formando una capa. Es el método con el que se consigue mayor pureza y unos tamaños razonables de las muestras.

-¿Pero requiere mucha energía ese proceso?

-Requiere energía, pero si hablamos por cuestiones de temperatura, hay que tener en cuenta que un horno de casa alcanza perfectamente los trescientos grados. Por eso tampoco estamos hablando de algo exagerado.

-¿Ya lo venden?

-De momento estamos facilitando muestras a empresas que están trabajando en prototipos y a no mucho tardar nos gustaría comenzar a vender. Son muchos dispositivos y utilidades las que se están estudiando en torno a este material.

-¿Por ejemplo?

-Muchas aplicaciones están en el campo de la energía y en la producción, por ejemplo, de ultracondensadores. Los ultracondensadores tendrán una importancia decisiva en la viabilidad del coche eléctrico, porque uno de los problemas de estos vehículos es que precisan demasiado tiempo para recargar la batería, unas horas. Con esta nueva forma de almacenaje de energía bastaría con unos segundos. El grafeno tiene muchas particularidades, pero destaca su conductividad eléctrica, muy superior a la del silicio, por eso se habla del sustitutivo para muchas aplicaciones.

-Entonces también hay un buen foco de desarrollo para las energías renovables…

-Se puede estudiar como posibilidad para aumentar el rendimiento en el almacenaje de la energía producida por fuentes limpias. Para hacernos una idea, las células fotovoltaicas normales aprovechan un 14% de la energía que captan. Las células solares basadas en grafeno y otros materiales, podrían alcanzar un rendimiento de un 40%. Luego está el campo de la informática.

-Dígame…

-Se ha conseguido fabricar un transistor basado en grafeno que trabaja a 300 gigaherzios (GHZ) y que consume mucha menos energía. Con esto quiero decir que hay un proceso de industrialización que falta por poner en marcha…

-¿Cuanto tardarán en llegar al mercado los primeros productos basados en grafeno?

-Nuestras estimaciones eran en un inicio de diez o quince años, pero estamos viendo que todo va mucho más rápido de lo que cabía pensar y quizá en pocos años veamos aplicaciones. Puede que comencemos a ver los primeros ultracondensadores en unos tres años y parece que ya ha comenzado la carrera por las pantallas táctiles basadas en grafeno. Las veremos en poco tiempo.

-Sorprende que sean capaces de utilizar un gas para producir el material. Por esa regla de tres, ¿podrían también descomponer el CO2 de la atmósfera para el mismo fin?

-En teoría cualquier gas con átomos de carbono podría utilizarse para la producción de grafeno. Pero no es necesaria una gran cantidad de gas para el proceso. Recordemos que son láminas de un átomo de grosor, Para hacernos una idea, con un gramo de grafeno podríamos cubrir la superficie de un campo de fútbol.

-¿Planes empresariales de futuro?

-Estamos trabajando en optimizar el proceso de producción. Para eso contamos con un grupo de investigadores contratados. También estamos cerrando acuerdos de comercialización del material. El siguiente paso que nos gustaría dar sería el del aumento de la capacidad de producción.

-¿Se puede nombrar alguno de esos clientes?

-Empresas de equipamiento electrónico de todo el mundo. Empresas que están trabajando con energías renovables y también centros de investigación y universidades que utilizan este material para investigaciones.

-¿Se quedará en el País Vasco?

-Utilizamos las instalaciones del Centro de Nanotecnología. Tener nuestras propias instalaciones sería muy caro.

Via: http://gestionaradio.com

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